11 junio 2010

Las nuevas generaciones

Recientemente he tenido el placer de encontrarme con dos estudiantes de Integración Social que me han hecho reflexionar sobre mi práctica profesional: María y Lilén.

Como proyecto final han escrito sobre el ámbito penitenciario, se reunieron conmigo durante más de 3 horas, además del intercambio de varios mails, formulando preguntas, dudas, deducciones... de un nivel profesional admirable. Eran conscientes de la influencia de los medios de comunicación, la imagen que desde fuera se puede tener de un centro penitenciario y mantenían una actitud abierta, flexible, receptiva a las informaciones que iban recibiendo.

Eran coherentes y realistas con lo que planteaban además de encontrarse con la dificultad de ser cuatro en el grupo y sólo ellas dos hacer el trabajo... pero con todo y con eso se mostraban contentas de conocer el ámbito y lo que allí se lleva a cabo.

Muchas veces pensamos que las nuevas generaciones de profesionales que suben dejan mucho que desear (y en ocasiones, es cierto) y por eso cuando te encuentras con dos alumnas como ellas recobras la esperanza y te hace ser menos determinante a la hora de generalizar formas de hacer de los que ahora se incorporan al mundo laboral.

Gracias a ellas he repasado funciones del educador/a social, planteamientos tractamentales actuales, formas de abordar según qué conflictos / problemas diarios... y me han hecho ver la importancia de una buena información de lo que allí dentro se hace y se pretende.

Desde aquí mi reconocimiento y mis ánimos a esos/as alumnos/as que, como ellas, quieren trabajar en el mundo social y se acercan con la mente abierta y con ganas de trabajar.

¡¡Chapeau!!

17 mayo 2010

La importancia de la actitud


Hace pocos días tuve ocasión de repetir la experiencia de participar en el curso de "Consumo higiénico" con la charla sobre "Educación para el cambio". En esta ocasión me propuse cambiar el formato y partir de las míticas preguntas de "Quién", "Qué", "Cómo", "Para qué" y "Dónde". Aunque el contenido era muy similar, creí que a partir de las respuestas a estas cuestiones sería más fácil vertebrar el discurso.

Esta vez, entre el público asistente, había dos compañeros del ámbito penitenciario (que no conocía) y me sorprendió (y no precisamente de forma agradable) la actitud que mantenían frente a todo lo que allí se decía.

Se trataba de un grupo de unas 16 personas, muy participativas, que tenían en común el tipo de usuarios con los que trabajan: consumidores de drogas. Cada uno de ellos, según se avanzaba en los contenidos, hablaban de su experiencia, de lo que les funcionaba, de lo que creían que era importante en su relación terapéutica... pero a los dos compañeros de prisiones nada les parecía bien y por lo "bajini" menospreciaban lo que se decía.

Por ejemplo, cuando se habló que una de las herramientas que tenemos para trabajar es el humor (bien entendido, con unos límites bien clarificados) la respuesta del educador fue: "sí, claro, nos pondremos a explicar chistes como Chiquito de la Calzada". A otra aportación sobre cómo motivar a que alguien haga el cambio deseado, el compañero comentó que "motivar a alguien con el tema de la familia es una estupidez porque cuando empezaron a consumir ya tenían familia y no se acordaban de ella". Y así una larga lista de "perlas".

Esta vez la vivencia que tuve de la exposición hecha no fue la misma que la del año pasado. El contenido era el mismo, la exposición fue más clarificadora en cuanto a formato, el grupo estaba más implicado... pero la actitud de los dos educadores enturbió (¡¡y mucho!!) el ambiente que se respiraba. Eso me llevó a preguntarme cuántas veces habremos creado nosotros el mismo ambiente enrarecido con nuestra actitud negativa, pesimista o indiferente.

A veces pensamos que lo importante son nuestros conocimientos teóricos, las estrategias que ponemos en juego cuando nos relacionamos con los usuarios, el estilo educativo que escogemos... pero no nos damos cuenta de lo importante de tener una actitud abierta, cordial, conciliadora, cercana, que ayude a establecer vínculos óptimos entre nosotros y ellos (¡y hasta entre nosotros mismos!).

¿Cuántas veces habremos desperdiciado una buena estrategia, un buen discurso, con una actitud negativa? No hace falta que sea con el uso de la palabra, bien podemos generarla con nuestros gestos, nuestros silencios, nuestras miradas.

¡Qué importante es el cómo nos mostramos para que nuestro trabajo tenga sus frutos! Y quizás si no se hubiese producido una situación como la expuesta en el curso, no habría reflexionado sobre ello. Siempre se aprende... si uno quiere.

28 abril 2010

"Prisión y drogas: doble condena"


El antropólogo David Fornons Fontdevila, antropólogo y profesor del Centro Penitenciario de Hombres de Barcelona presenta esta semana su libro, titulado "Prisión y Drogas: doble condena".

Aún no he tenido ocasión de leerlo pero ya de entrada el título es controvertido. Está claro que son dos mundos muy vinculados pero desde mi punto de vista también hay otras "dobles condenas": prisión y mujeres, prisión e inmigrantes, prisión y marginalidad... y así hasta cansarnos. No se trata de nada nuevo pero quizás se hace necesario reinvindicar, una vez más, esta realidad.

De entrada, todo lo que conlleve "prisión" implica empeorar la situación de base, sea ésta una adicción o cualquier otra circunstancia de exclusión social... a la vez que el centro penitenicario genera más exclusión, que se añade a la anterior. De ese modo, podemos llegar a la conclusión que se hace necesario "abrir" las puertas de los centros al medio comunitario. No estoy diciendo que tengamos que echar por tierra los muros sino impedir que siga siendo un mundo oscuro, secreto, aislado e ignorado como lo es en la actualidad.

Las prisiones son centros donde viven y conviven miles de individuos que, por un motivo u otro, han quebrantado la ley y se considera que deben estar un tiempo aislados. Pero eso no implica obligatoriamente que deban estar totalmente al margen de la sociedad que, tarde o temprano, deberá acogerles de nuevo.

Es por ello valioso el trabajo que llevan a cabo diferentes entidades que colaboran con nosotros para dinamizar, acercar y hacer visibles las prisiones al resto de la sociedad. Se llevan a cabo jornadas deportivas, talleres artísticos, intercambios con estudiantes universitarios, exposiciones de todo tipo... siempre con la intención de acercar al resto de la comunidad lo que sucede en el interior de un centro penitenciario.

Es posible que este libro nos acerque a una realidad que muchos desconocen y haga posible que un ámbito como éste sea reconocido por la comunidad que nos acoge. Ojalá sea así.

TÍTULO: PRISIÓN Y DROGAS, DOBLE CONDENA
AUTOR: FORNONS, DAVID
ISBN: 978-84-936656-6-1
deParís, 2009
230 páginas / 14 €

PRISIÓN Y DROGAS: DOBLE CONDENA es un riguroso trabajo sobre los drogodependientes presos en la Modelo de Barcelona. Estudios como el de David Fornons dan la oportunidad al lector de conocer una realidad, a menudo estereotipada, como es la prisión. Según el propio autor, el objetivo final de este libro es dar voz a todos aquellos que rara vez la tienen.

“Lo que hace muy recomendable la lectura de este libro es que a través de ella conoceremos, por un lado, la situación concreta y el devenir de los drogodependientes en las cárceles de Barcelona […] pero al mismo tiempo nos ofrece unos interesantes análisis teóricos sobre algunos de los puntos oscuros -pero centrales- de nuestras sociedades contemporáneas. Y a ello no es ajeno, no sólo que el autor sea un buen investigador, sino que al mismo tiempo ha implicado en la investigación su propia experiencia profesional en el medio estudiado”. Del prólogo de Julio Zino y Oriol Romaní.
Contacto:
German París / deParís
http://www.deparisedicions.com/
german@deparisedicions.com
Tf. 973 79 54 90

23 abril 2010

La realidad de las prisiones


Esta mañana me he despertado con la noticia en portada: "Cae la cúpula de Meco por abusos sexuales de funcionarios a presas". Se trata de una prisión de mujeres que, frente a las numerosas denuncias por parte de internas y entidades colaboradoras, ha destapado presuntos casos de abusos por parte de algunos funcionarios de vigilancia (de momento los incausados son 14).

http://www.20minutos.es/noticia/686044/0/sexo/funcionarios/presas/

En días posteriores, surgen más datos sobre las presuntas relaciones sexuales y otras acciones poco habituales en un centro penitenciario.

http://www.elpais.com/articulo/reportajes/Desenfreno/celda/elpepusocdmg/20100502elpdmgrep_9/Tes

Pocos minutos después leía otra noticia: "Condenado a 3,5 años de cárcel un cura de la Modelo por pasar droga". En este caso, el capellán que asistía a los internos desde hacía 15 años, introdujo en un CD hachís y heroína. Se defendió diciendo que desconocía el contenido de dicho CD... pero la Audiencia no le ha creído.
Estos dos hechos graves hacen que tambalee la poca credibilidad que se tiene de los centros penitenciarios y del trabajo que allí se lleva a cabo. No cabe decir que los hechos imputados son de una gravedad notoria pero no por eso pensemos que todos los profesionales actuamos de la misma manera. Sería como creer que todos los vascos son etarras o todos los catalanes independentistas.

Me gustaría que además de estas noticias, surgieran otras como los esfuerzos que se hacen para la reinserción de los internos, las iniciativas públicas y privadas en este sentido, las producciones artísticas que se llevan a cabo en el interior de los centros... aunque está claro que lo que realmente vende es el morbo, los casos de corrupción (que últimamente surgen a cada esquina) y perpetuar una imagen pervertida, oscura, perversa y viciada de lo que realmente es un centro penitenciario.

Desearía que los educadores, agentes dedicados a la vinculación de nuestros usuarios con la sociedad normalizada, no se dejen llevar por este sensacionalismo y sepan ir más allá de un morboso titular.

04 abril 2010

Una televisión para el intelecto

Basado en un reportaje de Manuel de Luna

Un magnate ruso lanza una nueva cadena dirigida a los intelectuales que ya no ven televisión, hartos de la baja calidad de los programas y la falta de credibilidad de los noticiarios.
Piater basa su programación en debates políticos de alto nivel, con los que busca atraer a millones de rusos inteligentes, hastiados de los canales existentes. El principal reclamo de esta nueva cadena es el fichaje de periodistas distinguidos por su independencia y su tirón mediático.
¿Alguien se imagina hacer algo parecido en España? Sería algo así como volver a las dos Españas pero en clave televisivo. Habría aquellos que seguirían la denominada "telebasura" mientras otros serían adeptos de la televisión intelectual, o como aquí lo conocemos, "los Documentales de la 2".

Si hasta ahora casi nadie afirmaba abiertamente ver programas como "Sálvame", "DEC" o "La Noria", de haber una programación paralela bien vista, todos afirmarían sin reparo que los canales intelectuales y educativos son sus elegidos. Pero, de ser así, ¿cuánto tiempo durarían esas programaciones "superiores"? Yo apuesto a que menos de 3 meses.

Eso sí, sería una sorpresa para todos ya que por primera vez en televisión, se eliminarían programas de supuesto seguimiento masivo.

¡País!