09 diciembre 2010

Estadístiques publicades

Des de fa 3 mesos aproximadament, en aquest blog heu vist una enquesta al voltant de la formació com educadors/es socials.

En l'àmbit penitenciari elaborem un butlletí quinzenal on aportem aquelles activitats, inquietuds, links, reflexions... que ens ajuden en la nostra pràctica diària; ens permet estar connectats, informats i vinculats a la resta de companys/es.

Doncs bé, en aquest darrer número, he exposat un resum de les respostes donades en la darrera enquesta que paso a detallar-vos.

Respecte a al primera pregunta: D'on creus que has après més com educador/a social? Un 58% considera que de la seva pràctica diària, un 33% dels companys o comandaments, un 25% dels propis usuaris i només un 17% de la universitat.
 
A la pregunta: A l'acabar la formació, et senties preparat per treballar? El 42% admet haver estat poc preparat, el mateix percentatge opina que suficientment preparat i un 17% gens preparat. Ningú s'ha considerat força o totalment preparat, fet que unit a la pregunta anterior, ens fa pensar que la universitat no ofereix les eines necessàries per afrontar la pràctica diària.

Així, consideren que hauria aspectes a millorar en el procés formatiu del professional. En concret, demanden més pràctiques a centres, professors millor preparats, assignatures o itineraris per especialitzar-te, millors coneixements dels diferents col·lectius amb els que treballem, pràctiques a classe d'experiències reals, millorar la selecció de tutors en els centres de treball i tenir més coneixement dels diferents programes educatius existents.

Per últim, els lectors del blog consideren que allò que ha de tenir un/a educador/a social per ser un bon professional és creure en sí mateix i en la professió, constància, empatia, capacitat per enfrontrar-se a conflictes, motivació, vocació, paciència, interès per millorar en la seva pràctica, capacitat d'escolta, adaptabilitat i tenir clares les seves funcions.

Gràcies a tots per participar!!


27 noviembre 2010

Inicio de nueva etapa

Una nunca sabe cuándo las cosas pueden terminar y mucho menos de qué manera pueden hacerlo. El jueves 25 de noviembre nos comunicaron, a mi compañero psicólogo y a mi que nos cambiaban de ubicación dentro del centro penitenciario.

¿Motivos? Esta ha sido la solución que la dirección ha dado a un conflicto que alguien ha generado y potenciado. Nos han acusado (en contra de la opinión de la mayoría de compañeros) de crear mal ambiente, de no habernos coordinado con el resto de equipos de la unidad, y por ello nos destierran.

¿Consecuencias? 4 profesionales disgustados: los dos que nos vamos y los dos que vienen que no tenían pensado este cambio ni les apetece hacerlo; internos desatendidos durante un período de tiempo incierto (los nuevos profesionales tienen que hacerse con el funcionamiento de todo); programaciones y planteamientos dejados en el aire a la espera que los cambios se consoliden y un mayor malestar entre los que se quedan.

Después de días de reuniones y entrevistas individuales se ha tomado esta determinación. Espero que sea por el bien de la unidad y de los internos que allí viven. Por mi parte, recojo el testimonio del nuevo encargo como un reto, la oportunidad de aprender algo nuevo y de empezar una nueva etapa profesional.

Y aunque tengo claro que me echan, me voy con la seguridad de haber hecho bien mi trabajo y de intentar, en la medida de lo posible, generar un buen ambiente. Está claro que hay gente que no comparte esta opinión pero también soy consciente que hay muchos otros que sí lo creen. A todos ellos, GRACIAS.

18 octubre 2010

Contenidos de la educación social

A raíz de la entrada donde explicaba la experiencia de la educadora - tatuadora, se ha abierto un debate que creemos que merece la pena ser analizado y que se remonta a los orígenes de la disciplina. Brevemente, expondré las diferentes línias de opinión que han surgido en los comentarios:

Por un lado, existen profesionales (entre los que me incluyo) que defienden la necesidad que el educador social aborde temas como la educación emocional, la afectivo-sexual, potencie las habilidades sociales... siempre desde una perspectiva educativa y ya sea desde un entorno formal o informal. Otros compañeros/as, en cambio, opinan que los contenidos a trabajar deben estar más vinculados a la cultura, con el fin último de facilitar la promoción social del individuo. En este sentido, el educador/a social tendría como objetivo abrir espacios donde encontrar estos vínculos dejando los contenidos citados a los psicólogos.

Otra línia iría en defensa de los contenidos (educación emocional, afectivo-sexual...) excepto en las habilidades sociales, entendiendo que éstas son el resultado de procesos de aprendizaje y crecimiento personal pero nunca entendidos como contenidos formales de un programa.

¡Ya vemos que el debate es complejo ya que ahonda en las bases mismas de la disciplina!

Esperamos vuestras aportaciones y agradezco desde aquí las diferentes aportaciones hechas.

03 octubre 2010

Carta a un funcionario de vigilancia

Querido compañero,

Históricamente no nos hemos llevado bien. Representaba que tú eras el malo y yo la buena; tú reprimías y yo reinsertaba; tú castigabas y yo premiaba; tú eras un demonio y yo un ángel. Este conflicto nos ha ido alejando cada vez más hasta vernos casi como enemigos.

En mi descarte debo decir que la prensa tampoco ha ayudado; siempre que salís en ella es porque alguien ha metido la pata y nunca como reconocimiento a vuestra labor. Así es más fácil condenar sin saber lo que ha sucedido realmente y generalizar pensando que todos sois iguales. Por no hablar del cine...

Creo que ya va siendo hora de enterrar el hacha de guerra. A veces me encuentro que yo castigo más que tú y que tú medias mejor en algún conflicto. Eso no es malo, si entendemos que formamos parte de un mismo equipo. Porque es así, ¿no?

Siempre habrá gente que quiera que estemos enfrentados pero creo que merece la pena que intentemos entendernos. Quizás el problema es que somos dos desconocidos: yo no acabo de aprehender todas las funciones que tienes y seguramente a ti te falta información de cómo y qué trabajo con los internos. ¿Qué te parece si un día nos sentamos y hablamos?

El medio penitenciario es duro, es difícil y hasta ahora nosotros lo hemos ido empeorando. ¿No crees que si aunamos esfuerzos, nuestro día a día será mejor y todos saldremos ganando? ¿Podrá llegar el día en que cuando nos veamos podamos pensar que somos compañeros? Merece la pena intentarlo, ¿no?

Es posible que no todo el mundo entienda esta iniciativa y seguramente algunos de nuestros compañeros no lo hagan nunca pero estoy convencida que si nosotros damos el primer paso, muchos más se nos unirán.

Quedo a la espera de tus noticias, compañero funcionario de vigilancia.

17 septiembre 2010

¿Quién te ha hecho este tatoo tan guapo? La educadora

El martes nos levantamos con una noticia que  me despertó estupefacción, asombro e incredulidad a partes iguales: el Departamento de Justicia de Catalunya contará con los servicios de una educadora (ya en nómina en un centro de menores) para que haga tatuajes a los internos. ¿Objetivo? Reducir los riesgos de contagio de VIH y Hepatitis como consecuencia de utilizar utensilios sin ninguna garantía higiénica.

La idea, por lo que parece, no es nueva. En el 2007 ya se planteó como prueba piloto, aunque parece que nunca se llevó a cabo. En este caso ya se cuenta con la profesional que irá por los centros tatuando a los internos... con coste cero para ellos.

Como era de esperar, los sindicatos han puesto el grito en el cielo teniendo en cuenta el estado económico en el que estamos, los numerosos recortes en el presupuesto y, por qué no decirlo, en la bajada de los sueldos de los funcionarios que allí trabajamos.

¿Debemos considerar esta medida como prioritaria frente a otras como por ejemplo concertar más convenios con entidades externas que den apoyo a la reinserción de los internos una vez se encuentren en la calle? ¿Es más urgente que ofrecerles cursos de formación ocupacional para que obtengan algún título que les facilite la inserción laboral? ¿Más prioritario que reforzar los equipos de tratamiento con herramientas actualizadas?

Por otro lado debemos tener en cuenta que la proliferación de utensilios rudimentarios para hacer tatuajes dentro de los centros penitenciarios se ha visto reducido considerablemente atendiendo a nuevas modas, la sensibilización respecto al contagio de enfermedades, el hecho que los tatuajes ya no son el signo identificativo que tenían antes...

Y una última reflexión: la profesional responsable de realizar los tatoos es educadora social. Una vez más nuestra profesión queda ubicada en un terreno marcado por lo anecdótico, lo banal, lo "hippie", lo alternativo (en el peor sentido de la palabra). ¿Por qué no podía ser psicólogo, jurista criminólogo o trabajador social? ¿O mejor aún, enfermero o ATS teniendo en cuenta que el objetivo es de tipo sanitario? ¿No va siendo hora que nuestra profesión tenga también una credibilidad más allá de la pura diversión y entretenimiento?

Una vez más, la realidad supera la ficción.