21 agosto 2010

Las TIC en el mundo de la educación social

Históricamente la educación social ha estado impregnado de tiznes reivindicativos, inconformistas... en ocasiones anti-sistema.Eso implicaba una potenciación de aspectos humanistas de la educación en detrimento de las tecnologías de la información y la comunicación. Lo que cotidianamente conocemos como movimiento hippie.

Actualmente la educación social no puede quedarse atrás en el avance de las TIC. El reto consiste en transmitir los contenidos y los valores propios de la educación social de la mano de las "nuevas" tecnologías utilizando las redes sociales como Facebook, Twitter, LinkedIn, Skype... etc o los nuevos softwares que aparecen para todo tipo de dispositivos: Ipod, PDA, portátiles, Blackberry, Iphone...

Pero aún hay más. No podemos seguir transmitiendo los mismos conocimientos y contenidos de siempre, ya que la sociedad avanza, las generaciones aportan nuevos objetivos, nuevas inquietudes, nuevos elementos a tener en cuenta. Es por eso que la educación social debe constituirse como una disciplina dinámica, cambiante, adaptativa 100%... todo un reto en sí mismo.

Debe haber, en muchos casos, un cambio de mentalidad, una abertura a estas nuevas herramientas que nos aportan mucho a nuestra profesión.

Esto no significa que lo que hemos hecho hasta ahora quede en el olvido o ya no sirva. Simplemente toca revisar, hacer limpieza, airear aquello que pensábamos que era inamovible y reinventar aquello necesario.

Y para eso contamos con profesionales de larga trayectoria y nuevas incorporaciones. ¡¡Todo un lujo!!

06 agosto 2010

La perspectiva de género

En el Grupo de Educación Emocional que coordino estamos elaborando la segunda parte de un programa destinado a la población penitenciaria. Los/as compañeros/as que forman parte del grupo trabajan todos con hombres y por eso nos es difícil tener en cuenta la perspectiva de género en dicha elaboración.

Teniendo en cuenta este hecho, contamos con la colaboración de Antonia Guerrero, psicoterapeuta experta en perspectiva de género que trabaja en la Secretaría de Servicios Penitenciarios, Rehabilitación y Justicia Juvenil. Ella nos está mostrando las diferencias existentes en el ámbito emocional entre hombres y mujeres; está claro que las emociones son las mismas para unos y para otros pero no la vivencia que hacemos de ellas. Por otro lado, existe el contexto educativo, social, cultural y religioso, que marca (¡¡y mucho!!) la forma en que aprendemos a expresar dichas emociones.

Gracias a ella, a las reflexiones que estamos haciendo como profesionales y la literatura que vamos consultando, tenemos en cuenta un factor tan importante como la perspectiva de género a la hora de trabajar la educación emocional en el ámbito penitenciario.

Estamos convencidos que el programa ayudará a mejorar el conocimiento, la gestión y la canalización de los estados emocionales vividos dentro de un centro penitenciario de los y de las internos/as. Sólo el tiempo lo confirmará.

Desde aquí mi agradecimiento a los/as educadores/as que están haciendo posible este programa así como a Antonia Guerrero y Carmen Boix, dos expertas en sus ámbitos que nos aportan su experiencia, su conocimiento y su saber hacer.

26 julio 2010

ORIENTACIÓN EXISTENCIAL: ADICCIONES Y JÓVENES". Una mirada de las adicciones desde la Logoterapia”

Por LUCÍA COPELLO

La logoterapia considera la adición como parte de la tríada neurótica de masas compuesta por agresión, adicción y depresión. Esta tríada surge como expresión del vacío existencial.

En su libro Psicoterapia y Humanismo (1978) Frankl expresa: “La sensación de falta de sentido, el vacío existencial, está aumentando y extendiéndose en medida tal, que se la puede designar auténticamente como una neurosis de masas”….“junto con la depresión y la agresión, la adicción, al menos en parte, ha de ser referida también a la sensación de carencia de sentido”. Frankl entendió al Vacío Existencial como un fenómeno del siglo XX – que se incrementa y sigue vigente extendiéndose en el Siglo XXI- , (…) que representa el sentido de “vacío” del sin sentido (el sentimiento de que la vida carece de significado, sentido, meta y/o contenido). “¿Y cómo se exterioriza concretamente este sentimiento omnipresente de carencia de sentido o sentimiento de vacío? En el aburrimiento (falta de intereses) y en la indiferencia (falta de iniciativa). (...) Se expresa con sentimientos de apatía, aburrimiento, dispersión y desorientación y puede presentarse en conductas como manifestaciones depresivas (incluso el suicidio), conductas agresivas, conductas adictivas (crearse una realidad virtual como medio de escape al sentimiento de vacío existencial), conductas antisociales como la delincuencia. También, el vacío existencial, puede derivar en un tipo de neurosis; la neurosis noógena: “la neurosis de la falta de sentido”(...)

Ser joven es estar buscando definir quién se es, sentando las bases para desplegar una vida autónoma, efectiva y afectivamente responsable. El medio socio-cultural en dónde el joven debe resolver la construcción de su identidad ha cambiado; cambió el papel de la familia, la cultura y la sociedad. En paralelo a la crisis por la búsqueda de sí mismo (la construcción de su identidad) el joven debe enfrentar en esta etapa evolutiva un conjunto de situaciones críticas: con su esquema corporal y en la aceptación de los cambios corporales que va teniendo; dilemas emocionales que produce esta etapa de la transición del mundo infantil al mundo adulto (miedos, culpas, inseguridades, rebeldías ante las figuras paternas o la autoridad, dependencia; desequilibrio; inestabilidad; contradicción en sus conductas, fluctuaciones en el humor y en su estado de ánimo; necesidad de fantasear e intelectualizar); conflictos de autoestima; religiosos; con la expresión de su sexualidad y vocacional.(...)

Frankl relaciona el concepto de la adicción con el sentimiento de la falta de sentido de la vida. Lejos de considerarlo una enfermedad psíquica lo entiende como una expresión de un agotamiento espiritual. El trabajo para prevenir la manifestación de conductas adictivas estará, entonces, orientado a fortalecer la dimensión espiritual movilizando los recursos noéticos que la constituyen. Los recursos noéticos son el conjunto de fenómenos, capacidades o manifestaciones espirituales, expresadas por el Autodistanciamiento y la Autotrascendencia. Constituyen los principales elementos para lograr en los Jóvenes una orientación hacia el sentido de la vida. (...)

Algunas ideas que he tenido en cuenta y algunas acciones que sugiero que podemos llevar a la práctica como educadores y padres para colaborar en la movilización y el despliegue de estos recursos noéticos en nuestra cotidianidad y en nuestra relación con los jóvenes, son:

    * Proporcione al joven el espacio para que su búsqueda existencial sea algo explícito. La búsqueda de una razón para vivir es una tarea personal e intransferible. Colabore en el despliegue de su autotrascendencia: los jóvenes tiene una notable capacidad para la acción. La acción puede expresarse en trabajo, deportes, artes, servicios a la comunidad. Pero para “hacer algo” primero ha de decidir que quiere hacer el y como quiere ser el. Es importante respetar su derecho a elegir ya que las elecciones son constituyentes de la clase de persona que uno es, al elegir qué hacer elige quien ser.

(...)* Contemple al joven no por lo que es sino por lo que puede llegar a ser, como un ser facultativo. Considérelo con posibilidades. Céntrese en un modelo de educación/orientación basado en la “persona humana” del que aprende. No se quede con lo que el joven muestra de sí, apele a su dimensión espiritual.

    * Eduque en la libertad: Educar en la libertad es brindar los espacios para que esta sea posible y buscar el contacto con la facultad personal de autodistanciarse de sí mismo para la toma de postura ante sus circunstancias particulares, su contexto, su herencia y su visión de mundo. (…)

    * Eduque para la responsabilidad: es importante crear una conciencia de responsabilidad frente a la vida, que los jóvenes asuman responsabilidades en la familia y en la escuela por más pequeñas que sean. La sobreprotección y la justificación de sus actos no colaboran en la toma de conciencia de su ser responsable (y de las consecuencias de sus acciones).

    * Permítale vivir su propia vida con autonomía generando espacios para compartir y reflexionar respecto a las vivencias del joven en el contexto y con las características de la sociedad y la cultura actual. Facilite la reflexión, la crítica y la búsqueda de contenidos significativos en el diario vivir. Que logre asumir la vida como una pregunta a responder.

    * Transmita valores: ser coherentes con los valores que transmitimos y educamos como importantes en relación a la vivencia que tenemos de los mismos. Fomente el despliegue de los valores de creación, de experiencia y de actitud. La mejor manera de enseñar los valores es con el ejemplo y la vivencia de los mismos.

    * Eduque en el espíritu crítico: en la toma de posición activa ante las urgencias del momento y en el compromiso en las respuestas.

    * Eduque en la experiencia del límite: en la aceptación de lo irremediable y lo inevitable. En la capacidad de decidir, de elegir responsablemente y en capacidad de renuncia. (Valores de actitud).

    * Busque alternativas para estar, como padres, más presentes, afectiva y efectivamente, en la vida de nuestros hijos. Estar dispuestos a dialogar, compartir momentos en familia. Ayudarlos a conocer y desarrollar sus mejores recursos, habilidades, talentos. Asumir la responsabilidad de poner límites y sostenerlos con firmeza. No temer a demostrar autoridad, ya que no implica autoritarismo ni severidad innecesaria, sino demostrar los signos lógicos de protección, cuidado, acompañamiento y responsabilidad que asumimos como padres.(...)

Revista Logored - Julio 2010 -

20 julio 2010

La falta de confianza de los superiores

Desconozco si este fenómeno se da en el resto de ámbitos pero en el medio penitenciario catalán está sucediendo: los superiores jerárquicos dudan de los profesionales que tratan día tras día con los internos. Desconfían de sus decisiones, repiten una y otra vez la misma pregunta para ver si mientes o no, no te respaldan frente a afirmaciones o situaciones generadas en el día a día, generan más conflictos que soluciones...

Hasta no hace mucho tiempo (hablo de pocos años), el profesional que daba una opinión, una valoración, un diagnóstico (según su formación y su valía) tenía una reputación, un valor frente a los jefes. En los últimos tiempos debemos justificar constantemente lo que hacemos y hemos perdido todo apoyo por parte de las direcciones de los centros.

Actualmente se dedica muchísimo tiempo... ¡¡y dinero!! a diseñar herramientas que "objetivicen" nuestras decisiones, que nos avalen en nuestras valoraciones, que "demuestre" de alguna manera que lo que decimos es acertado. Sólo hay un pequeño detalle que parece que no se tenga en cuenta: no trabajamos con máquinas sino con personas. Hay ítems que pueden ser objetivizados pero muchos otros depende del ojo clínico del profesional, de sus valoraciones subjetivas, de la observación del día a día... y, por qué no decirlo, en ocasiones de su intuición.

Está claro que ahora mismo esto no se lleva de moda y acabaremos llevando un tocho de tests y de pruebas para verificar que cada vez que tomamos una decisión hay un resultado "objetivo" que nos avala. En caso contrario, el test ganará al profesional... por goleada.

11 junio 2010

Las nuevas generaciones

Recientemente he tenido el placer de encontrarme con dos estudiantes de Integración Social que me han hecho reflexionar sobre mi práctica profesional: María y Lilén.

Como proyecto final han escrito sobre el ámbito penitenciario, se reunieron conmigo durante más de 3 horas, además del intercambio de varios mails, formulando preguntas, dudas, deducciones... de un nivel profesional admirable. Eran conscientes de la influencia de los medios de comunicación, la imagen que desde fuera se puede tener de un centro penitenciario y mantenían una actitud abierta, flexible, receptiva a las informaciones que iban recibiendo.

Eran coherentes y realistas con lo que planteaban además de encontrarse con la dificultad de ser cuatro en el grupo y sólo ellas dos hacer el trabajo... pero con todo y con eso se mostraban contentas de conocer el ámbito y lo que allí se lleva a cabo.

Muchas veces pensamos que las nuevas generaciones de profesionales que suben dejan mucho que desear (y en ocasiones, es cierto) y por eso cuando te encuentras con dos alumnas como ellas recobras la esperanza y te hace ser menos determinante a la hora de generalizar formas de hacer de los que ahora se incorporan al mundo laboral.

Gracias a ellas he repasado funciones del educador/a social, planteamientos tractamentales actuales, formas de abordar según qué conflictos / problemas diarios... y me han hecho ver la importancia de una buena información de lo que allí dentro se hace y se pretende.

Desde aquí mi reconocimiento y mis ánimos a esos/as alumnos/as que, como ellas, quieren trabajar en el mundo social y se acercan con la mente abierta y con ganas de trabajar.

¡¡Chapeau!!