07 octubre 2009

¡¡Manda huevos!!


Esta mañana, Albert Batlle, secretario de Servicios Penitenciarios, Rehabilitación y Justicia Juvenil de Catalunya, ha recibido un paquete bomba en su despacho. Por fortuna se ha podido desactivar a tiempo sin que causase daños personales o materiales. La cuestión es que se sospencha que el paquete lo ha enviado un grupo anarquista.

Vamos a ver: me considero una persona respetuosa con toda ideología religiosa, política o vital... siempre y cuando respecten la convivencia con otras formas de entender la vida. Es entonces cuando me planteo una serie de cuestiones que me gustaría que alguien pudiera responderme, en caso que se confirme la autoría por parte de este grupo:

  • ¿Qué se supone que pretendían "solucionar" con una bomba?

  • ¿Cómo es posible que aún haya grupos de este tipo que se dediquen a atentar contra la integridad de las personas?

  • ¿Son conscientes de lo que implica el concepto de anarquía? ¿No quieren defender que cada individuo sea responsable de sus actos sin que deba existir un estado "policial"? Es evidente que con estos actos atentan contra la base de su propia ideología...

  • ¿Quién podrá ser el siguiente? ¿Debemos empezar a revisar los bajos de nuestros vehículos por si algún falso idealista decide atentar contra los profesionales que trabajamos allí?

  • ¿Se creen que el trabajo de los funcionarios de prisiones (ya sean de vigilancia o de tratamiento) es apalear a los internos como acto lúdico? ¿Que llevamos pistola o porra y que vamos repartiendo golpes a diestro y sisniestro? Por Dios, ¡que estamos en el siglo XXI en un país democrático y de derecho!
No entiendo el objetivo de estos grupos (¿quizás la publicidad?) pero está claro que mientras existan individuos como ellos, una verdadera anarquía nunca será posible.