08 abril 2011

Cuando los educadores nos reunimos...

Soy de la opinión que, cuando en un recurso trabajan diferentes educadores, éstos se reunan de forma periódica para compartir dudas, resoluciones, inquietudes, casos, coordinaciones, etc.

En algunos centros penitenciarios esta regla se cumple... en parte. En el centro donde trabajo nos reunimos una vez por semana para... para... para... para... realmente no sé para qué. Todos los encuentros se resumen en criticar a los que no hacen su trabajo, a los que no cumplen (sin decir nunca nada concreto), a que los mandos intermedios controlarán más nuestro trabajo, que no nos podemos relajar... Un discurso que llevo oyendo más de 10 años sin perspectiva de solución.

Debo admitir que llevo meses y meses sin participar en una de estas reuniones en mi centro. Salía de allí angustiada, amargada, a veces sin saber exactamente de qué o de quién se estaba hablando. Veía que sacaba más provecho hablando con mis compañeros en la cafetería, en los despachos, preguntando cómo estaban y en qué programas estaban metidos. ¡¡Hasta las redes sociales me han sido de más ayuda que no las reuniones presenciales!!

¿No sería más útil, productivo y motivador utilizar esa hora a la semana para crear proyectos, pulir deficiencias, poner en común dificultades, apoyarse los unos a los otros, compartir experiencias, crecer como profesionales, poner en común materiales, documentos, links, programas...? ¿No ganaríamos todos potenciando aquellas emociones que nos hacen sentir bien y nos motivan en nuestro trabajo, en vez de enfadarnos, hundirnos, preocuparnos, enrabiarnos?

Sinceramente, creo que todos, y muy especialmente nuestros usuarios, saldrían ganando.