04 septiembre 2011

La vuelta al "cole" con... sorpresas

Los últimos días nos hemos despertado con noticias preocupantes. Entre ellas el recorte en sanidad y educación... y cómo no, en servicios sociales.

Está claro que las políticas sociales no son prioridad en un momento de importante crisis económica, como si apostar por estos ámbitos fuesen pérdidas económicas y no inversiones. ¿Han valorado los enormes déficits en estado de bienestar a corto plazo y las consecuencias a medio y largo término? ¿Se han parado a pensar que amplios sectores de la población se verán afectados por estos recortes y eso implica empeñar el futuro de jóvenes generaciones?

Por otro lado tenemos la implementación de una nueva normativa en cuestión de extranjería. Otra "apuesta" por el recorte económico a costa de los más desfavorecidos. Además, en el ámbito penitenciario sufriremos de forma especial esta legislación ya que el número de immigrantes es elevado en nuestros centros; ¿han tenido en cuenta que aquellos/as internos/as que vuelvan a sus países (de forma voluntaria o forzosa) deberán estar en los centros hasta una determinada fecha (2/3 o 3/4 partes de la condemna) antes de retornar sin ninguna perspectiva de salida o beneficio? ¿Qué ambiente se respirará en los módulos con un número elevado de internos/as que no tengan nada que perder hagan lo que hagan?

¿Exponemos una consecuecia ya evidente y constatable? El número de internos/as que no han retornado al centro en un permiso de salida. Sabiendo que tarde o temprano sus salidas se verán cortadas y la expulsión será efectiva... ¿para qué volver y cumplir condena? Claro que supongo que eso nadie supo preveerlo.

Es evidente que nuestro trabajo nunca es fácil pero determinadas decisiones, políticas y legislaciones, hacen que se agraven los problemas. ¿Es tan complicado contar con los agentes sociales que estamos al pie del cañón para minimizar los efectos nocivos de estas políticas? ¿Es tan difícil preguntar y valorar las consecuencias que estas decisiones acarrean?

De momento, está siendo peor el remedio que la enfermedad... ojalá el tiempo me quite la razón.