15 abril 2009

¿Nuestro trabajo es válido?

Os preguntaréis el motivo del título... pues bien, después de 8 años como educadora en centros penitenciarios, en poco más de 15 días, he vivido la fuga de dos internos que habíamos sacado temporalmente. Las circunstancias que envolvieron la huida no son importantes pero sí la sensación de impotencia, rabia, desilusión, frustración y un largo etcétera que eso te genera.

En la última de ellas, además, se produjo en un instituto de secundaria donde habíamos ido a dar una charla sobre drogas; la huida se llevó a cabo frente a la mirada atónita de 60 - 70 alumnos de entre 14 y 16 años. Comentarios como: "vaya gentuza, por una vez que los sacan y aprovechan para irse" fue los más comentados.

Los otros dos internos que venían actuaron de forma acertada, colaboradora, correcta... y con eso nos quedamos pero las explicaciones a la policía local, fuerzas de seguridas, director del instituto, claustro de maestros... y el resto de alumnos del instituto marcó aquel día y los días siguientes.

A raíz de estos dos incidentes, en lapso de tiempo tan corto, te hace replantear tu trabajo, tus objetivos, tus actuaciones, tus pensamientos y hasta tu futuro profesional. ¿Hasta qué punto es válido nuestro trabajo? ¿Hasta dónde podemos llegar? ¿Dónde acaba mi responsabilidad y empieza la del otro?

Estas y otras tantas preguntas me las sigo haciendo días después de lo ocurrido. Espero que la confianza en nuestro trabajo vuelva con la misma fuerza que antaño.